Hacer placentera la estancia de sus clientes es la meta de este magnifico hotel que dispone de habitaciones completamente reformadas, destacando las suites con bañera de hidromasaje. Después de una jornada de esquí pueden disfrutar de una agradable velada alrededor de la chimenea de su fogaril con un vino de Somontano. Visita obligada a su restaurante a cargo del restaurador Dionisio Ciria, especializado en cocina Alto Aragonesa y platos de autor, tomando como base los productos de su propia huerta ecológica y las carnes del valle.