El Hotel Villa de Canfranc se distingue por sus líneas clásicas,ornamentadas con amplios forrados de piedra y madera, que le confieren un ambiente cálido y acogedor.La estancia aquí resulta una prolongación de la vida del hogar, ya que ofrece un carácter familiar y natural a las vacaciones. Amplios salones, cafetería, sala de juegos,restaurante, guardaesquís, garaje cubierto con acceso a personas con movilidad reducida, piscina, terraza, solarium y sala de reuniones han sido pensados para hacer el hospedaje de sus clientes más agradable, con un trato personalizado y amable. Sus amplias habitaciones —individuales, dobles, triples y cuádruples— disponen de todos los servicios deseables.