Es una iniciativa novedosa que ha llevado a cabo el escoces Kevin Lyon. Se trata de una torre de hielo de 11 metros de alto que se ha ido fabricando a base de rociar con agua una estructura metálica.
La torre es hueca y se ilumina por la noche. La actividad consiste en escalar la torre como si se tratara de un glaciar.
El organizador facilita todo el equipo, arnés, casco, cranpones y piolet, sólo hay que llevar las botas (de esquí o de montaña) y por 10 € puedes hacer dos ascensos. Por supuesto se facilita ayuda e instrucciones a quien lo necesite. Horario: a partir de las 18h.
Añadir un comentario